La conservación a alta presión es el método no térmico perfecto para proteger las delicadas características de los alimentos de origen vegetal, como las salsas a base de frutas y verduras (guacamole, salsas, tzatziki, etc.), las cremas para untar, las ensaladas húmedas listas para consumir (hummus, ensaladas de patata, etc.), los aliños y adobos, los condimentos, los análogos de la carne y el queso no lácteo. La HPP inactiva los patógenos transmitidos por los alimentos y retrasa el crecimiento de microorganismos alterantes, prolongando así la vida útil y garantizando la seguridad alimentaria.
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Procesado a alta presión para purés de alimentos para bebés y niños pequeños
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